Las farmacéuticas Seagen y Pfizer se pueden fusionar en Europa

La Comisión Europea autorizó la fusión de las farmacéuticas Seagen y Pfizer. ¿Qué significa este acuerdo y cuáles serán las consecuencias?

No es nuevo, lamentablemente. La salud es un gran negocio en el planeta. A pesar de que la mayoría de los representantes de los Estados intentan disfrazar sus políticas con frases lindas y humanas, con teorías de hermandad y solidaridad, la realidad es que todo lo que rodea al mundo sanitario se transforma en un mercado fructífero para aquellos que buscan inflar bolsillos sin consecuencias. Ejemplos sobran; tristezas, también.

La farmacéutica Pfizer
Pfizer, con sede en Estados Unidos, es una de las farmacéuticas más importantes del mundo (Fuente Ansa) edicionsupc.es

En esta línea de negocios con la salud, la Comisión Europea aprobó en este octubre la propuesta de adquisición de la farmacéutica Seagen por Pfizer. Autorizó la fusión sin condiciones. Luz verde para que se entienda, sin mirar mucho la letra chica, a pesar de que hubo una investigación en el medio. Todo quedó definido luego de constatar que esta unión no genera inconvenientes de competencia en el Espacio Económico Europeo (EEE).

Seagen y Pfizer, ¿unidas para qué?

Ambas empresas tienen su sede en Estados Unidos, primer detalle a señalar. Un detalle que no es menor. Seagen se especializa en terapias oncológicas, fundamentalmente en conjugados anticuerpo-fármaco (“ADC”). Por su lado, la cartera oncológica de Pfizer resalta por las terapias hormonales, inmunoterapias y terapias dirigidas. Una particularidad que se debe subrayar en este acuerdo: los productos de ambas compañías que ya están comercializados, como los que están en fase de desarrollo, coinciden en el tratamiento de varios tipos de cáncer, como el de mama, cuello uterino, pulmón, colorrectal y vejiga, así como en linfomas y leucemias.

Empresas farmacéuticas
La Unión Europea dio explicaciones de por qué autorizó la fusión de estas compañías (Fuente Ansa) edicionsupc.es

Según el informe de investigación de la Unión Europea, es improbable que la transacción produzca un impacto negativo en los precios. ¿La razón? Desde Bruselas remarcan que las ofertas de las partes son diferenciadas y complementarias, y que los mercados para el tratamiento de los distintos tipos de cáncer ya son bastante competitivos. La excusa no queda muy clara, ¿verdad?

La Comisión Europea, a su vez, concluyó que esta fusión no supondría la interrupción, el retraso o la reorientación de las líneas de investigación o proyectos en fase de desarrollo de las partes. Habrá que confiar. Ojalá que así sea…

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